Roadster Edit

Coleccionismo de Alta Gama

  • Qué hacemos
  • Quienes somos
  • Ediciones 
    • Collectors Edit
    • Roadster Edit
  • Regalos corporativos
  • Acuarela
  • Fotografia
  • Magazine
  • TIENDA
  • …  
    • Qué hacemos
    • Quienes somos
    • Ediciones 
      • Collectors Edit
      • Roadster Edit
    • Regalos corporativos
    • Acuarela
    • Fotografia
    • Magazine
    • TIENDA
    • Ingresar
Contacto

Roadster Edit

Coleccionismo de Alta Gama

  • Qué hacemos
  • Quienes somos
  • Ediciones 
    • Collectors Edit
    • Roadster Edit
  • Regalos corporativos
  • Acuarela
  • Fotografia
  • Magazine
  • TIENDA
  • …  
    • Qué hacemos
    • Quienes somos
    • Ediciones 
      • Collectors Edit
      • Roadster Edit
    • Regalos corporativos
    • Acuarela
    • Fotografia
    • Magazine
    • TIENDA
    • Ingresar
Contacto

#050

Drive carefully, me...

La historia del Rolex Daytona y Paul Newman

· Coleccionismo,Rolex,Relojes

New York, 1963. Una mujer entra a Tiffany buscando un reloj para su marido. Ve un Rolex Cosmograph Daytona con el dial mas exótico que había, uno con fondo blanco y los subdiales negros como la cara de un panda, lo elije, sonríe y pide que graben algo en la tapa trasera: "DRIVE CAREFULLY, ME", vuelve a sonreir, esta vez con un dejo de melancolía y se va.

Section image


La mujer era la actríz de Hollywood Joanne Woodward y su marido, la superestrella del cine Paul Newman. Ella sabía exactamente lo que estaba haciendo cuando eligió ese texto: no le estaba pidiendo que dejara de correr. Le estaba diciendo que lo quería vivo. El Daytona fue su manera de decirlo sin decirlo, en un idioma que él lo entendería: con un cronografo de carrera.
Ese reloj estuvo en la muñeca de Newman durante más de veinte años, en carreras del SCCA, en Le Mans, en los sets de Hollywood y -no menos importante- en el jardín de su casa en Connecticut.

Pero en 2017, 54 años después de que Joanne lo comprara, se vendió en subasta por mas de 17 millones de dólares. La cifra más alta que alguien había pagado jamás por un reloj. Pero la historia más interesante no es la del récord de venta. Es la de cómo llegó a tener ese precio.

Newman: el actor que quería correr.

La obsesión de Newman con las carreras no empezó en el karting a los 5 años, empezó a los 43 mientras filmaba la película "Winning" de 1969. Ganó cuatro campeonatos nacionales de la SCCA hasta que llegó la oportunidad de correr Le Mans 1979 con el Porsche 935 #70 llegando en el segundo lugar de la general y el primero de la categoría.
El público le dio la ovación más grande de todas. Una revista puso en su tapa: "el día en que el ganador llegó segundo."

"Drive Carefully, Me."

Fue durante el rodaje de "Winning" cuando Joanne Woodward, incómoda con la pasión de su marido por el automovilismo y temerosa de que se lastimara en un accidente, eligió regalarle el primero de los varios Rolex Daytona que tuvo.

Años después se lo regaló a su futuro yerno. Nell Newman -su hija- lo contó así: Ese verano vivía en una casa a un lado del río, y Cox, que estaba restaurando el árbol del jardín, vivía en la otra. Mi papá se acercó una mañana a ver cómo avanzaba el trabajo y en un momento le preguntó la hora. Cox respondió que no tenía reloj. Newman le entregó su Rolex y le dijo: "si podés acordarte de darle cuerda cada día, dice bastante bien la hora."

Section image

En el momento en que Newman le regaló el reloj a Cox, el reloj se vendía en el mercado por alrededor de 200 dólares. Cox lo vendió en Phillips en 2017 -en una subasta benéfica- por 17.752.500 dólares, que en ese momento fue el récord absoluto para cualquier reloj vendido en subasta.

Joanne no paró de regalarle Daytonas a Paul, cada vez con inscripciones más elocuentes. El segundo, un "Big Red" de 1983, decía: "Drive slowly. Joanne." y años después, cuando ya tenía 80 años y seguía corriendo, otro con la inscripción: "Drive very slowly."
Él no le hizo mucho caso y siguió corriendo hasta los 82, en su despedida de las pistas dijo: "Ojalá tuviera
81 otra vez."

Lo que los relojes documentan

Lo notable del Monaco de McQueen y del Daytona de Newman no es que sean relojes famosos porque los usaron personas famosas. Se hicieron famosos porque encierran historias increíbles y documentan algo real. Ninguno de los dos fue diseñado para ser legendario. Uno era un reloj que no vendía. El otro era un regalo de una mujer preocupada. Lo que los transformó fue la autenticidad de quienes los usaron y las historias que esos usos generaron.
Hay objetos que valen lo que valen porque cuentan una historia que ninguna otra cosa puede contar. El Daytona de Newman no es el Rolex más perfecto que existe. Ni el más raro. Es el que tiene "DRIVE CAREFULLY ME" grabado en la tapa, por una mujer que quería a su marido a pesar de él mismo.


Section image

Te gustaría llevarte esta historia a tu casa? En honor a esta historia pinté la acuarela que ilustra esta nota: una pieza original, única, que captura no sólo este objeto sino la historia que ahora conocés pero que podés personalizarla con una tuya.
Si querés un cuadro personalizado escribime a agustin@roadster.com.ar


Suscribirse
Anterior
#049 The king of cool y un reloj que nadie quería
 Volver al sitio
Foto de Perfil
Cancelar
Uso de cookies
Utilizamos cookies para mejorar la experiencia de navegación, la seguridad y la recopilación de datos. Al aceptar, acepta el uso de cookies para publicidad y análisis. Puedes cambiar la configuración de cookies en cualquier momento. Saber Más
Aceptar todo
Ajustes
Rechazar Todos
Ajustes de Cookies
Estas cookies habilitan funciones básicas como seguridad, administración de redes y accesibilidad. Estas cookies no se pueden desactivar.
Estas cookies nos ayudan a comprender mejor cómo los visitantes interactúan con nuestro sitio web y nos ayudan a descubrir errores.
Estas cookies permiten que el sitio web recuerde las elecciones que has realizado para proporcionar una funcionalidad y personalización mejoradas.
Guardar